22 marzo 2009

Don Quijote de La Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra)

Le tenía un miedo como el diablo a la cruz. ¿Quién no le teme al “Don Quijote de La Mancha”? No todos los días se lee un libro que sobrepasa las mil páginas, y menos siendo de una época tan diferente a nuestra turbulenta era del siglo XXI.

La lectura del “Don Quijote de La Mancha” me llegó a destiempo, ya que durante mis años de colegial siempre evadí sumergirme en el fascinante mundo de caballeros andantes, por temor a verme devorado entre tantas y tantas páginas. Pero una vez me decidí a leerlo terminé completamente fascinado con las peripecias de El Caballero de la Triste Figura y de su gordiflón camarada Sancho Panza.

Al principio fue difícil ponerme en contacto con el ambiente de la obra, ya que me tocó leerlo durante mi estadía en la ciudad del sol, Miami. A mi alrededor se fusionaban los avances de infraestructura de aquella bella ciudad, y los bosques y molinos de La Mancha, formando un neoquijote en mi propio ambiente.

Me imaginaba a Dulcinea sentada en un restaurante al aire libre en la ciudad de Miami Beach, y a Don Quijote y su amigo Sancho cabalgando por los pantanos de los Everglades entre animales salvajes y plantas venenosas.

Mientras lo leía recibí el comentario de una amiga que intentó leer la clásica obra y terminó por confinarlo a lo más recóndito de un armario y lo encerró bajo llaves, pues decía que entre los deliquios que le estaba produciendo la lectura, creía ver el grueso ejemplar convertirse en un perro feroz que amenazaba con devorarla. Cada vez que cruzaba cerca del armario decía escuchar los rugidos caninos del perro queriendo atraparla. Imagínense, hubiese sido el primer caso en la Historia en que un libro devora a un ser humano.

Al igual que mi amiga, ésa era mi manera de pensar sobre esta voluminosa obra, antes de internarme entre sus páginas. Las ocurrencias de Don Quijote y de su entrañable amigo y compañero de aventuras Sancho Panza, matizadas con un verdadero sentido del humor, hicieron que esta obra me resultara amena. Sus laberínticas ocurrencias mantienen al lector en un constante vaivén entre la realidad y la fantasía.

Las amenas conversaciones entre amo y escudero que se suceden en todas las aventuras, van desvelando la personalidad de cada uno de ellos, y en su trasfondo encontramos una amistad abigarrada pero entrañable. ¿Y quién no se identifica con esta amistad? Todos alguna vez nos hemos encontrado con un Quijote, con la cabeza atiborrada de ideales, mientras que el mundo lo tilda de loco.

Y son muchos los afectados con este síndrome de locura caballeresca, pues la obra de Cervantes ha influido en tal grado las técnicas y procedimientos de las novelas posteriores que se ha llegado a asegurar que éstas reescriben El Quijote o lo contienen de manera implícita. Algunos de los escritores más influenciados son Mark Twain, Herman Merville, William Faulkner, José Joaquín Fernández de Lizardi, José Echeverría, Rubén Darío, Alejo Carpentier y Gabriel García Márquez, entre otros.

Entre las grandes obras de la literatura española y de la literatura universal, sin duda alguna se encuentra “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, escrita por Miguel de Cervantes Saavedra, en 1605 la primera parte, y en 1615 la segunda.

En mi opinión El Quijote es el Génesis y el Apocalipsis de la narrativa, porque la literatura es eso, un mundo donde las cosas no son lo que realmente aparentan. Y esta es la base de la obra de Cervantes. Si bien es cierto que es un libro dotado de dientes y colmillos, la clave para no ser devorados está en familiarizarnos con él, entonces al final quedará convertido en un humilde cachorrito.

14 marzo 2009

Eva Luna (Isabel Allende)

Una lectura “dolorosa”:

¿Por qué será que los betsellers me dan dolor de cabeza? Siempre me dejo llevar por la impresión que causan cuando lo tengo en las manos, pero luego que termino de leerlos me quedo buscando ese toque especial que los coloca entre los más vendidos.

El último trago amargo que me tocó fue “Eva Luna”, de la chilena Isabel Allende. Esta escritora es una de las más prolíficas de Latinoamérica, y su fama ha trascendido desde que publicó su primera novela, “La Casa de los Espíritus”, a mediados de los años ochenta. Pero no fue su renombre lo que me llevó a leer “Eva Luna”, sino más bien la obra en sí.

Estando un día en una librería de Miami empecé a hojear un ejemplar de esta obra y leí las primeras páginas. Estas primeras líneas fueron suficientes para dar con la misma narradora que meses antes había descubierto en “La Casa de los Espíritus”.

Pero no. “Eva Luna” me resultó un rosario, o sea, una repetición de descripciones. Cuando la novela debió tomar vuelo, se vio envuelta en una densa vegetación de hechos y eventos que no la dejaron despegar.

El personaje principal, Eva Luna, se ve reducido a la misma categoría de otros actuantes secundarios que en ciertos momentos parecen tomar más relevancia que la misma protagonista.

En este país, y en cualquier otro, debería estar penalizada la creación de falsas expectativas en el público, en este caso en el público lector. La portada de esta obra dice que se trata de “un romance agridulce”. Lo primero es que no trata de un romance, sino de la vida de una joven que se ve fuertemente golpeada luego de que su madre muere y la deja prácticamente desamparada. Lo segundo es que lo que se podría llamar romance (aunque no es así) no aparece en la narración sino hasta casi terminada la tercera parte del libro, próximo al final de toda la historia.

En cuanto al tema de la obra, éste cobra poca relevancia en el aspecto literario. No sé lo que la autora ha querido transmitir al momento de escribirla. Una obra literaria no debe nacer simplemente bajo las premisas económicas, porque de lo contrario no estaría cumpliendo con los propósitos edificantes de la literatura.

“Eva Luna” es una novela en la que su autora puso más atención a la forma de las palabras que a lo que éstas expresan, es decir, le da más cabida a la manera de decir las cosas que a lo que está diciendo.

Creo que esta obra no merece el calificativo de “novela” ya que está constituida por una serie de sucesos que parecen mantenerse aislados, y al final la obra toma un giro por senderos que ya hemos visto en libros anteriores de la escritora: guerra y política. Por eso es que digo “más de lo mismo”.

La próxima vez que decida leer un libro no me dejaré llevar por los titulares ni por los comentarios que de éste se hagan; tampoco por las primeras líneas, pues lo que al principio empieza como un delicado sendero de flores delicadas, en menos de cincuenta páginas se puede convertir en la vía dolorosa.

03 febrero 2009

El Código Da Vinci (Dan Brown)

El libro narra los intentos de Robert Langdon, Profesor de Iconografía Religiosa de la Universidad Harvard, para resolver el misterioso asesinato de Jacques Saunière ocurrido en el Museo del Louvre en París. El cuerpo de Saunière fue encontrado en el ala Denon del Louvre en la postura del Hombre de Vitruvio (dibujo realizado por Leonardo da Vinci) con un mensaje críptico escrito a su costado y un pentáculo dibujado en el pecho con su propia sangre. La interpretación que realiza tanto Langdon como la agente francesa Sophie Neveu, nieta de Saunière, los llevan a analizar otras obras como la Mona Lisa.

Hombre de Vitruvio, de Leonardo da Vinci.El principal conflicto que presenta la novela radica alrededor de dos misterios:

¿Qué secreto intentó proteger Saunière?
¿Quién planeó este asesinato?
El desarrollo de la historia requiere la solución de varios acertijos y anagramas. La solución a cada uno de ellos se encuentra íntimamente ligada a la posible ubicación del Santo Grial y relativo a una misteriosa sociedad secreta llamada el Priorato de Sión, así como a los Caballeros templarios. La historia también envuelve a la organización católica del Opus Dei.

La novela es la segunda de una trilogía en la que Robert Langdon es protagonista, Ángeles y Demonios, tenía lugar en Roma y trataba acerca de los Illuminati. Aunque Ángeles y Demonios se centran en el mismo personaje, no es necesario leerlos en orden para comprender la trama de El Código Da Vinci. El próximo libro podría salir a la venta en 2007 y su posible título es The Solomon Key.

Aparentemente, la relación con Vittoria Vetra (personaje protagonista de Ángeles y Demonios) ha concluido. Esto indicaría el romance con Sophie que se indica al final de la novela también sea dejado de lado en el próximo libro.

El mensaje completo que Saunière escribió en el suelo del Louvre tenía como línea final "P.S. Buscar a Robert Langdon". Por tal motivo Bezu Fache había fotografiado y borrado tales palabras antes de la llegada de Langdon, para que éste no supiera que la policía sospechaba de él. La agente Sophie Neveu vio el mensaje completo en la oficina de policía y se dio cuenta de que el mensaje era para ella desde que su abuelo la llamaba "Princesse Sophie" (P.S.). Por eso también supo que Langdon era inocente. Neveu informa en secreto a Langdon conminándole a que llame al servicio de mensajes telefónicos de Neveu y escuche el mensaje que ella le había dejado. Al final del libro, Robert Langdon y Sophie Neveu se enamoran. Acuerdan encontrarse en Florencia, al igual que hizo con Vittoria en Ángeles y Demonios.

Saunière era Gran Maestre del Priorato de Sión y por lo tanto, conocía la ubicación de la clave, la cual lleva hacia el Santo Grial y los documentos que estremecerían los cimientos del Cristianismo y la Iglesia. Fue asesinado cuando Silas, inducido por El Maestro, intenta acceder a esta información tras haber eliminado a los miembros principales del Priorato (les senechaux). La razón por la cual Sophie se desentendió de su abuelo fue por haberlo descubierto participando en un ritual sexual pagano llamado Hieros Gamos en su castillo de Normandía, cuando ella llegó por sorpresa durante unas vacaciones de la Universidad. Las otras líneas del mensaje de Saunière son anagramas. La primera son los dígitos de la secuencia de Fibonacci, desordenados. La segunda y tercera; ¡Diavole in Dracon! ¡Límala asno! (O, draconian devil!, Oh, lame saint!) son anagramas de "Leonardo da Vinci" y "La Mona Lisa" y llevan a otra serie de pistas. Sobre el plexiglás protector de La Mona Lisa, Saunière escribió el mensaje "no verdad lacra iglesias" (So Dark the con of Man) con un rotulador de tinta invisible utilizado en los museos y que se detecta bajo luz ultravioleta. La segunda pista es otro anagrama para La Virgen de las Rocas, otro cuadro de Da Vinci colgado muy cerca de allí. Detrás de esta pintura, Saunière ocultó una llave y en la llave escribió una dirección.

La llave abre una caja fuerte en la sucursal parisina del Banco de Depósitos de Zurich. El número de cuenta de Saunière en el banco es un número de 10 dígitos que consiste en los 8 primeros números de la Secuencia Fibonacci, pero puestos en orden:1123581321.

Las instrucciones que Saunière reveló a Silas bajo amenaza, es en realidad una mentira bien ensayada, diciendo que la clave está sepultada en la iglesia de Saint-Sulpice bajo el obelisco que está en la antigua Línea Rosa (se supone que el primer meridiano pasaba a través de París antes de ser ubicado en Greenwich, aunque en realidad el verdadero Meridiano de París no pasa por la iglesia de Saint Sulpice). El mensaje debajo del obelisco contiene simplemente una referencia al Libro de Job el cual dice: "Hasta aquí llegarás, pero no más allá". Cuando Silas lo lee se da cuenta de que ha sido engañado.

La clave es en realidad un criptex, un dispositivo cilíndrico diseñado por Leonardo da Vinci para transportar mensajes con seguridad. Para abrirlo, la combinación de componentes rotatorios rotulados con las letras del abecedario deben formar una palabra, en orden correcto. Si se lo intenta abrir a la fuerza, un mecanismo interno rompe un tubo que contiene vinagre disolviendo el mensaje escrito en papiro (pero en realidad el vinagre no disuelve el papiro). La caja de palisandro (o palo de rosa) en el cual está el criptex, contiene las pistas de la combiación del criptex, escritas al revés, como lo hacía Leonardo en sus diarios. Mientras vuelan hacia Inglaterra a bordo del jet de Sir Leigh Teabing, miembro de la Real Academia Inglesa de Historia, erudito en el tema del Grial, Langdon resuelve el primer enigma que resulta ser "S-O-F-I-A", la antigua (y moderna) forma griega del nombre Sophie, que también significa sabiduría.

El criptex contiene un segundo criptex más pequeño con un segundo acertijo para resolver su combinación. El acertijo, que menciona a un orbe que debiera estar en la tumba de un "caballero enterrado por un papa", no se refiere a un caballero medieval, sino a la tumba de Sir Isaac Newton, sepultado en la Abadía de Westminster, cuyo funeral fue oficiado por Alexander Pope (A. Pope; a pope; un papa en inglés). El orbe se refiere a la manzana observada por Newton que lo llevó a formular la Ley Universal de gravitación y por esto la combinación del segundo criptex es "A-P-P-L-E" (POMUM).

La tumba de Isaac Newton en la abadía de WestminsterEl Maestro es Sir Leigh Teabing, quien descubrió las identidades de los líderes del Priorato de Sión ocultando micrófonos en sus oficinas. Teabing había contactado al obispo Aringarosa, perteneciente al Opus Dei y protector de Silas, utilizando un falso acento francés, para ocultar su identidad y lo engañó para que financie la búsqueda del Grial. Teabing nunca tuvo la intención de entregar el Grial a Aringarosa, simplemente se aprovechó del deseo del líder del Opus Dei por encontrar al Grial. Teabing supuso que el Priorato había roto la promesa de revelarle al mundo la verdad acerca del Grial en el momento acordado; por eso ideó el plan de robar los documentos del Grial y revelarlos por sí mismo al mundo. Él informó a Silas de que Langdon y Sophie estaban en su chateau. No les quitó el criptex porque quería utilizarlos para decodificar el criptex. Luego la policía irrumpe en la casa, tras seguir el rastro del dispositivo GPS en un furgón que Langdon robó para huir del banco suizo. Teabing conduce a Neveu y Langdon a la iglesia del Temple en Londres, sabiendo perfectamente que era un callejón sin salida, para fingir un secuestro con Rémy Legaludec, su mayordomo.

Para borrar cualquier pista de su trabajo, Teabing mata a Rémy, invitándole coñac mezclado con polvo de cacahuete, sabiendo que Rémy tiene una alergia mortal al mismo. Por tanto, Rémy muere por choque anafiláctico. Teabing también avisa a la policía, anónimamente, de que Silas se oculta en la sede del Opus Dei en Londres, a donde le ha recomendado que vaya.

En un enfrentamiento con Teabing en la Abadía de Westminster, Langdon abre en secreto el criptex y oculta su contenido antes de destruirlo frente a Teabing. Teabing es arrestado y detenido por la policía mientras le ruega infructuosamente a Langdon que le diga cual era el contenido del segundo criptex y la ubicación secreta del Grial.

El inspector Fache deduce que Langdon y Neveu son inocentes después de descubrir un equipo de espionaje en el granero de Teabing. Silas hiere por accidente a Aringarosa en el exterior de la sede londinense del Opus Dei mientras escapa de la policía y posteriormente se suicida. Al caer en la cuenta de su terrible error y de que ha sido engañado por El Maestro, Aringarosa le dice a Bezu Fache que reparta los bonos al portador que lleva en el portafolios a las familias de los líderes asesinados del Priorato de Sión. Tales bonos le habían sido entregados por el Secretario del Vaticano en pago por el préstamo realizado por el Opus Dei al Papa para salvar de la bancarrota a la Banca Vaticana, en compensación por la decisión del papado expulsar de la Iglesia Católica al Opus Dei.

El mensaje final del segundo criptex que rezaba "Bajo la antigua Roslin, el Grial con impaciencia espera tu llegada. Custodios y guardianes de sus puertas serán por siempre el cáliz y la espada. Adornada por artes de maestros, ella reposa al fin en su morada y el manto que la cubre en su descanso, no es otro que la bóveda estrellada.", no se refiere a la Capilla Rosslyn, en Edimburgo, aunque el Grial estuvo enterrado allí una vez, debajo de la estrella de David en el piso (los dos triángulos combinados son la "espada" y el "cáliz", símbolos de masculinidad y femineidad).

Sophie en ese momento, recuerda que ya había estado allí de pequeña, cuando vio a su abuelo despedirse de una mujer de su misma edad. Entonces, Sophie va corriendo hacia la rectoría enfrente de la capilla y se encuentra con aquella misma mujer, llorando sobre una foto de Saunière.

Esa mujer era, Marie Chauvel, la abuela de Sophie y esposa de Jacques Saunière. Ella es la mujer que participó en el ritual sexual pagano (Hieros Gamos) junto a Jacques Saunière. Sophie, al encontrarse finalmente con su abuela, conoce que ni el hermano de Sophie ni ella murieron (como creía que sucedió en el mismo accidente en que murieron sus padres), sino que todo fue un intento de proteger a los nietos de Jacques Saunière y de Marie Chauvel. Chauvel también les dice a Langdon y a Sophie que, aunque los cuatro líderes del Priorato de Sión fueron asesinados, el secreto no se perdió, porque desde siempre, ha habido un plan de contingencia (nunca revelado) que mantiene a la organización y a su secreto, vivos. El verdadero significado del último mensaje es que el Grial está sepultado debajo de la pirámide pequeña (la espada, símbolo masculino) directamente debajo de la pirámide invertida del Louvre (el cáliz, símbolo femenino, contra el cual, irónicamente, Langdon y Sophie estuvieron a punto de chocar cuando huían de Fache).

Al final del libro, Langdon reflexiona sobre el acertijo y de repente, recuerda los marcadores dorados en las calles de París que marcan el lugar del antiguo meridiano. Langdon sigue aquellos marcadores, hasta que finalmente encuentra el techo de cristal de la Pyramide Inversé (Pirámide Invertida) y encuentra debajo de ella, una pirámide de mármol más pequeña. Langdon mira hacia el cielo nocturno recordando aquellos últimos fragmentos del poema "...el manto que la cubre en su descanso, no es otro que la bóveda estrellada.". Langdon, en aquel instante, se da cuenta de donde estaba el Santo Grial y como motivado por un profundo sentimiento de respeto, se arrodilla ante las dos pirámides, pues finalmente ha encontrado, el lugar donde finalmente descansaban tranquilos, los restos de María Magdalena, la encarnación de la divinidad femenina excluida por la Iglesia cristiana desde el Emperador Constantino.

06 enero 2009

Diario- La Divina Misericordia en mi Alma (Santa María Faustina Kowalska)


Una Mística con un Mensaje para el Nuevo Milenio.

Poco antes de la Secunda Guerra Mundial, una joven monja polaca, sencilla y sin instrucción, recibe un llamado muy especial de Jesucristo: "Te envío a todo la humanidad con Mi misericordia; no quiero castigar a la humanidad doliente, sino que deseo sanarla, abrazarla a Mi Corazón misericordioso". Jesús también le pide que escriba Su mensaje de misericordia en un Diario: "Tú eres la secretaria de Mi misericordia. Te he escogido para este cargo en ésta y en la vida futura".

Sor Faustina, que murió en 1938, fue declarada Santa por el Papa Juan Pablo II el 30 de abril del 2000, quien la ha considerado como la gran Apóstol de La Divina Misericordia en nuestro tiempo, cuyo mensaje es urgentemente necesario para el mundo de hoy. Más de medio millón de copias del Diario se han vendido alrededor del mundo. En el Diario, que relata la grandiosa experiencia de La Divina Misericordia en su alma y su misión de compartirla con el mundo, la gran confianza de esta Santa mística y su intimidad con Jesús, le sorprenderá y le ayudará a usted en su propia vida. "Sólo el amor tiene importancia, es él el que eleva nuestras más pequeñas acciones hasta la infinidad."

La Masonería- Historia, símbolos y misterios (Luis Miguel Martínez Otero)

Al margen de un origen legendario, la Masonería tradicional es una agudísima alegoría del proceso de la regeneración espiritual del hombre. El Aprendiz es el hombre natural, la piedra en bruto; el Compañero el hombre intelectual, la piedra tallada; el Maestro el hombre espiritual, el hombre regenerado, representado por el Templo. Toda la simbología masónica gira en torno a este misterio.

Profundamente documentado, el presente libro no sólo profundiza en la historia de las diversas Obediencias masónicas, sino que también penetra en el trasfondo espiritual de los símbolos y las enseñanzas de los masones.

En el presente trabajo, Luís Miguel Martínez Otero nos abre las puertas de un universo fascinante vedado durante siglos para el profano: el de los ritos y símbolos secretos de la «sociedad secreta» más poderosa del mundo.

Ana Karenina (Lev Tolstoi)

Ana Karenina (ruso: Анна Каренина, Anna Karenina) es una novela del escritor ruso Lev Tolstoi publicada por primera vez en 1877. Había empezado a aparecer como folletín en la revista Ruskii Véstnik ("El mensajero ruso"), entre enero de 1875 y abril de 1877, pero su publicación no llegó a concluirse a causa del desacuerdo de Tolstói con su editor, Mijaíl Katkov, sobre el final de la novela. Por lo tanto, la primera edición completa del texto apareció en forma de libro en 1877.

La novela es considerada una de las obras señeras del Realismo. Para Tolstói, Ana Karenina era su primera verdadera novela. La apariencia física del personaje que da nombre a la novela parece que se inspiró en parte en Maria Hartung (1832–1919), la hija mayor del poeta ruso Aleksandr Pushkin. Poco después de conocerla en una cena, Tolstói comenzó a leer la prosa de Pushkin, y tuvo un efímero sueño con "un aristocrático codo desnudo", que probó ser el primer acercamiento al personaje de Anna.

Aunque muchos críticos calificaron la novela en el momento de su publicación como un "romance de alta sociedad", Fiódor Dostoyevski declaró que era una "obra de arte". Vladimir Nabokov secundó esta opinión, admirando sobre todo la "magia del estilo de Tolstói" y la figura del tren, que se introduce ya en los primeros capítulos (los niños jugando con un tren de juguete), desarrollada en capítulos siguientes (la pesadilla de Anna) hasta llegar al majestuoso final.
La novela está dividida en ocho partes. Comienza con una de las frases más citadas: "Todas las felicidades se parecen, pero en cambio los infortunios tienen cada uno su fisonomía particular."

La Primera Parte, introduce el personaje del príncipe Stepán Arkádievich Oblonsky (Stiva), un funcionario que le ha sido infiel a su mujer Darya Aleksándrovna (Dolly). Stiva llama a su hermana casada, Anna Karenina, desde San Petersburgo para que convenza a Dolly de que no lo abandone. Cuando está llegando a Moscú, un trabajador del ferrocarril cae accidentalmente en las vías del tren, presagiando el fatal fallecimiento de la propia Anna. Mientras tanto, un amigo de la infancia de Stiva, Konstantín Dmítrievich Levin llega a Moscú para proponerle matrimonio a la hermana menor de Dolly, Catalina Aleksándrovna Shcherbatsky (Kitty). Kitty lo rechaza esperando una oferta de matrimonio del oficial Conde Alekséi Kiríllovich Vronsky. Pero a pesar de su interés por Kitty, Vronsky no tiene interés en casarse con ella. Pronto se enamorará de Anna, después de conocerla en la estación de tren de Moscú y haber bailado una mazurca con ella en una fiesta.Anna, sorprendida por su respuesta a Vronsky, regresa enseguida a San Petersburgo. Vronsky la sigue en el mismo tren. Levin regresa a su granja, abandonando toda esperanza de matrimonio, y Anna regresa con su marido, Alekséi Aleksándrovich Karenin, un oficial del Gobierno, y su hijo Seriozha.

En la segunda parte, Karenin regaña a Anna por hablar demasiado con Vronsky, pero después de un tiempo, ella vuelve a su relación con Vronsky y queda embarazada de un hijo suyo. Anna se muestra angustiada cuando Vronsky se cae en una carrera de caballos, haciendo evidentes para la sociedad sus sentimientos y obligándole a confesárselos a su marido. Cuando Kitty se entera de que Vronsky prefiere a Anna sobre ella, se va de vacaciones a Alemania para recuperarse.

La tercera parte examina la vida de Levin en su granja rural. Dolly se encuentra con Levin e intenta revivir sus sentimientos por Kitty. Dolly parece no haberlo conseguido, pero finalmente Levin se da cuenta de que aun la sigue queriendo. De nuevo en San Petersburgo, Karenin se niega a separarse de Anna y le amenaza con no dejarla ver a su hijo Seriozha si lo abandona.
Sin embargo en la parte cuatro, Karenin encuentra la situación intolerable y empieza a pensar en el divorcio. El hermano de Anna está en contra y convence a Karenin de que hable con Dolly primero. Una vez más, Dolly parece que fracasa en su tarea, pero Karenin cambia sus planes cuando descubre que Anna está muriendo durante el parto. Al lado de ella, Karenin perdona a Vronsly, quien intenta suicidarse por el remordimiento. Sin embargo Anna se recupera, habiendo dado a luz a una hija a la que llama Anna (Annie). Vronsky planea marcharse a Tashkent, pero cambia de opinión al ver a Anna, y los dos se marchan a Europa sin haber obtenido el divorcio. Por otro lado, Stiva planea un encuentro en el que Levin y Kitty se reconcilian.

En la parte cinco, Levin y Kitty se casan. Unos meses más tarde, Levin se entera de que su hermano Nikolái se está muriendo. La pareja acude con él, y Kitty lo cuida hasta que muere, a la vez que se entera de que está embarazada.

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